Este documento pretende ser una introducción a la tecnología “XML” utilizada en nuestra herramienta para la integración de proveedores turísticos, y para entenderlo no hace falta tener conocimiento de ninguna otra tecnología, tan sólo los básicos de Internet: HTML, SGML, etc.
Estas son las capacidades y potencial de este nuevo lenguaje.
Durante los últimos años se ha estado hablando del “Lenguaje Extensible de Etiquetado", eXtensible Markup Language, o XML, y en todos los foros de Internet que se precien de estar a la última no se puede tratar ningún tema sin hacer mención a este nuevo estándar. Pero muchas veces se habla de él con poco o ningún conocimiento de causa, y son demasiados los que alaban sus virtudes sin entenderlas ni alcanzarlas por completo.
Antes de nada conviene repasar su historia y precedentes. La versión 1.0 del lenguaje XML es una recomendación del W3C desde Febrero de 1998, pero se ha trabajado en ella desde un par de años antes. Está basado en el anterior estándar SGML (Standard Generalized Markup Language, ISO 8879), que data de 1986, pero que empezó a gestarse desde principios de los años 70, y a su vez basado en el GML creado por IBM en 1969. Esto significa que aunque XML pueda parecer moderno, sus conceptos están más que asentado s y aceptados de forma amplia. Está además asociado a la recomendación del W3C DOM (Document Object Model), aprobado también en 1998. Este no es más que un modelo de objetos (en forma de API) que permite acceder a las diferentes partes que pueden componer un documento XML o HTML.
SGML proporciona un modo consistente y preciso de aplicar etiquetas para describir las partes que componen un documento, permitiendo además el intercambio de documentos entre diferentes plataformas. Sin embargo, el problema que se atribuye a SGML es su excesiva dificultad; baste con pensar que la recomendación ocupa unas 400 páginas.
Así que, manteniendo su misma filosofía, de él se derivó XML como subconjunto simplificado, eliminando las partes más engorrosas y menos útiles. Como su padre, XML es un metalenguaje: es un lenguaje para definir lenguajes. Los elementos que lo componen pueden dar información sobre lo que contienen, no necesariamente sobre su estructura física o presentación, como ocurre en HTML.
Usando SGML, por otro lado, se definió precisamente el HTML, el lenguaje que nos es tan conocido. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre ambos?
En una primera aproximación se puede decir que mediante XML también podríamos definir el HTML, con lo que podríamos considerar los siguientes conjuntos:

De hecho, HTML es simplemente un lenguaje, mientras que XML como se ha dicho es un metalenguaje, esto es, un lenguaje para definir lenguajes. Y esa es la diferencia fundamental, de la que derivan todas las demás, que iremos viendo a lo largo del documento.
Durante el año 1998 XML tuvo un crecimiento exponencial, y con ello me refiero sobre todo a sus apariciones en los medios de comunicación de todo tipo, menciones en páginas web, soporte software, tutoriales, etc. De este modo en 1999, XML despegó. Y esto significó que pasó de mera especulación a ser una realidad empresarial palpable y mesurable: los programas que lo soportan han crecido del mismo modo exponencial, y a día de hoy no hay empresa de software que se precie que no anuncie la compatibilidad de sus productos más vendidos con este nuevo estándar. Increíble es pensar que hay empresas que se han creado entorno a él, u otras que han movido su actividad hacia su ámbito (de SGML a XML).
Una pregunta que ha acudido a muchos de nosotros es: ¿será XML el sustituto de HTML, que tan bien conocemos y dominamos? No. Esa es la respuesta, e intentaremos explicar porqué: básicamente XML no ha nacido sólo para su aplicación en Internet, sino que se propone como lenguaje de bajo nivel (a nivel de aplicación, no de programación) para intercambio de información estructurada entre diferentes plataformas. Se puede usar en bases de datos, editores de texto, hojas de cálculo, y casi cualquier cosa que podamos pensar.
Pues bien, no lo sustituirá, pero, aplicado en Internet, sí va a mejorar algo de lo que HTML empezaba a adolecer desde hace un tiempo: establece un estándar fijo al que atenerse, y separa el contenido de su presentación. Esto significa que para ver un documento web no estaremos sujetos a la parte del estándar de hojas de estilo (CSS) que soporte el Navigator de Netscape o el IExplorer de Microsoft, ni al lenguaje de script del servidor y al modelo de objetos definido por MS, Nestcape, etc. Además tampoco estaremos atados a la plataforma: podremos ver la misma información desde nuestro PC o desde un Hand-HeldPC, un navegador textual, una lavadora, un microondas o un reloj con acceso a Internet, con presentaciones adecuadas a cada entorno. |